Hace ya algún tiempo que nuestra amiga Caro se mudó desde Dublín a Irlanda del Norte con su novio Janusz. Al ver que casi no nos veíamos ya que no habíamos ido a su nueva casa ni ella había vuelto de visita, nos propuso un reto. Aquel que fuera primero a visitarla, se llevaría de regalo unas cortinas negras. Seguramente estaréis pensando.. “¿Unas cortinas negras? Menudo premio de m….”. Nada más lejos de la realidad. Las cortinas oscuras son un objeto bastante preciado aquí en Irlanda. ¿Por qué? ¡Porque no existen las persianas! Bueno, no se si existirán o no, el caso es que no las he visto en ningún sitio. Y dado que muchas de las cortinas tienen tonos claros, a eso de las 7-8 de la mañana tienes el cuarto lleno de luz.

Así que, ya que teníamos la excusa de la competición por tan valioso accesorio, allá que nos fuimos cuales Autos Locos. Cogimos un autobús desde la estación de Busáras hacia Cavan (20€ ida y vuelta). Desde ahí media horita en coche hasta Newtown, que se encuentra en el condado de Fermanagh, ya en Irlanda del Norte. No hay ningún tipo de separación entre las 2 Irlandas por lo que es realmente difícil saber cuando estás en una y cuando en otra. Por lo visto, y dado que en estas zonas la gente está constantemente cruzando de un lado a otro, en los comercios y pubs aceptan tanto euros como libras esterlinas. También se dan ese tipo de curiosas situaciones en las que alguien paga sus facturas a un país y su vecino de enfrente al otro.

Por fin pudimos ver verdadero countryside (campo) rodeados de praderas, bosques y lagos. Esta es la imagen que tenía yo al menos del país antes de venir a vivir a Irlanda. La casa, que estaba en mitad de ninguna parte (ni siquiera pertenecía al pueblo) era enorme, con chimeneas, ático, jardin, etc,…
Para hacerlo más auténtico, decidimos hacer una barbacoa en el jardín con resultados pelín decepcionantes. Por la tarde algún paseillo, e ingestión continua de sangría y tortilla chips & tequito medium sauce. La noche , una maravilla, no se oía ni un alma y se podían observar las estrellas y la Luna perfectamente: 0 contaminación lumínica.

La emoción inicial ante la idea de la BBQ.
En fín, que el fin de semana en el campo nos vino de perlas para desconectar de la vida estresante y asfáltica de Dublín. Habrá que volver pronto por allí…
Por cierto, por si os lo preguntais, ¡el menda ganó el reto de las cortinas!









¡Los reyes del heno!

Actualizado 13/03/08: Un vídeo de aquel día, que desgraciadamente se grabó en vertical….
Escrito por cubi&co 
Escrito por cubi&co 
Escrito por cubi&co 





























